Montreal es el centro urbano y cultural franco-canadiense o québécois. Su diferenciación del resto de Canadá, siendo la lengua francesa el principal factor de esta diferenciación, los ha llevado a desarrollar una identidad propia que lucha cada vez más por su autonomía dentro de la Federación Canadiense. Incluso, hay un fuerte movimiento separatista que busca la independencia total de toda la provincia de Quebec.

Nosotras, como felices habitantes de Montreal, hemos recopilado estas píldoras variadas que recogen idiosincrasia, cultura y curiosidades de Quebec en general y de Montreal en particular.

Disfruten.

 

Píldoras

 

  • Los quebecois son amables y gentiles. Son pacientes con quienes aprenden francés (con inglés no tanto). Valoran quienes buscan comunicarse con ellos en francés. Aunque a pesar de su amabilidad, la integración del inmigrante no es tan fácil.

 

  • Son muy deportistas. Incluso en el duro invierno canadiense puedes verlos entrenando en ropa ligera. A las mujeres puedes verlas en falda corta y en tacones. Algo que nos llamó mucho la atención. Sin embargo, nunca salen sin ver los pronósticos del clima.

 

  • En una barbecue o reunión de comida, cada quien lleva lo que va a consumir. No es que entre todos llevan un plato y se los distribuyen entre todos y mucho menos que el anfitrión invite todo. Tú llevarás lo que tú consumirás.

 

  • Para buscar pareja no se estila hacerlo en vivo, sino usando aplicaciones como Tinder o POF. Confían más en el match que les pueda dar la aplicación que en sus instintos.

 

  • Hombres y mujeres no suelen demostrar cuando alguien les gusta. Más aún cuando sabes que es ilegal hacer piropos a las mujeres. Si eres hombre y aunque hay quebecoises muy bonitas y quieres expresárselo en la calle, puedes hasta tener una demanda. En el trabajo, es simple y llano “acoso sexual en el sitio de trabajo”. A las mujeres nunca las hemos visto maquillarse en público.

 

  • El quebecois es un consumista empedernido. Ellos prefieren comprar las cosas nuevas que enviar a reparar lo viejo. Sin embargo, hay muchas tiendas que venden artículos usados, cuya clientela preferencial son los inmigrantes. A pesar de eso, no son de presumir riqueza. Los acaudalados prefieren tener un bajo perfil y ser muy discretos.

 

  • A pesar de lo dicho arriba, no es raro que la gente deje muebles en buen estado que ya no va a usar en la calle, por si alguien los quiere.

 

  • No son de decir “sí” por pena como suelen hacer los latinos. Si los invitan a un lugar, de una vez te dicen que sí o no. Muchas veces los latinos decimos sí, aunque sabemos que no, para luego inventarnos una excusa de último momento.

 

  • En Latinoamérica existe la noción que después de los 40 ya no puedes iniciar nada, que tu vida útil ha expirado para iniciar nuevos proyectos. En Canadá, cualquier edad es buena para iniciar, para reinventarse. No es raro ver en salones de clase alumnos jóvenes, junto con maduros y hasta de edad avanzada. Y es normal ver gente que cambia de trabajo y hasta de industria a los 40s o 50s.

 

  • En el metro de Montreal verás artistas callejeros, como en las estaciones del metro de Nueva York. Pero no es cualquiera que llega y comienza a ejecutar su acto. Se hacen audiciones para poder recibir el permiso de hacer presentaciones en las estaciones. Por eso, las performance que verás son de muy alta calidad.

 

 

  • Por sus inmigrantes de todo el mundo, Montreal está en segundo lugar en variedad de gastronomías y ofertas de restaurantes, sólo superada por Nueva York, eso lo puedes notar en la gran variedad de supermercados de muchas nacionalidades. Sin embargo, la gastronomía vernácula quebecoise es más bien digamos algo simple de preparar. La poutine, papas fritas con queso y gravy es el plato emblemático de la provincia.

 

  • Curiosamente y no muy de acuerdo con eso, es muy comun que a los perros les corten las cuerdas vocales supongo para que no hagan mucho ruido y a los gatos les extirpan quirurgicamente las garras, eso nos dejo con los ojos en forma de plato.

 

  • El famoso Cirque du Soleil tiene su base en Montreal, aunque muchos piensan que es francés. Este circo es famoso en el mundo por la altísima calidad de las performance y por sus escenografías y dirección artística. Es un espectáculo a base de humanos y no de animales.

 

  • Hay famosas escuelas de comediantes. Al parecer, quienes egresan de ellas tienen un alto nivel en stand-up comedy, mímica y otros géneros de la comicidad. Aunque para nosotras los chistes quebecoises a veces son difíciles de comprender.

 

  • La industria del desarrollo de videojuegos tiene su asiento en Montreal. El desarrollo de softwares y apps de juegos, así como importantes competiciones tienen en la ciudad de Montreal una sede permanente de primer orden. Incluso, mucha gente viene de todas partes del mundo a buscar empleo en el sector, siempre creciente.

 

  • Aunque Montreal es una ciudad grande, la calidad del aire es elevada, se respira un aire muy puro para ser una metrópolis de ese tamaño. Hay muchos parques. La pureza del aire puede, sin embargo, ser interrumpida por el olor a cannabis, el cual es legal.

  • El índice de criminalidad es muy baja. Es una ciudad sumamente segura y no es raro ver casa que dejan las puertas sin llave.

 

  • Algunas de las actividades más populares del verano son: Disfrutar de los festivales entre ellos el de Jazz, hacer kayak, paddle surf, realizar rutas largas en bicicletas, hacer senderismo, ir a las piscinas públicas, hacer picnic y barbecue en los numerosos parques.

 

  • En verano es cuando ves la mayor variedad de frutas en los mercados. La manzana es la reina del invierno, ves todo tipo de manzanas. Las frutas no son tan variadas como en el trópico y tienen un sabor diferente.

 

  • La educación primaria y secundaria es gratuita y de alto nivel. Aunque existen escuelas privadas. La educación superior es bastante más accesible que en EEUU, pudiendo incluso solicitar préstamos a intereses atractivos. Esos beneficios lo disfrutan tanto canadienses como inmigrantes que poseen la tarjeta de residente permanente, mientras que un estudiante extranjero con visa de estudiante puede pagar hasta tres veces su costo:  tendrá que pagar el triple de lo que lo haría un canadiense.

 

  • Los quebecois no son de ponerse como meta comprar apartamento o vivienda propia. Son más de rentar un piso, junto con amigos. Esto se debe al hecho de que suelen ser muy trotamundos y no quieren tener algo que los ate a un sitio específico.

  • Amamos Montreal, pero hay algunas cositas que no nos gustan: Primero, las construcciones: Hay un auge en la construcción y reconstrucción de calles y avenidas –increíblemente, en muchos casos, de cuestionable calidad. Eso da como resultado grandes embotellamientos de tráfico y retrasos en la circulación. A pesar de eso, se pueden ver uno o dos años después deterioros, grietas y baches en las vías “remozadas”. Y Segundo, el Clima: Venimos del trópico. Es lógico que sea un choque para nosotras el clima en invierno. Temperaturas que pasan de 30° bajo cero.

 

Su cultura, bastante particular y diferenciada, ha llevado al desarrollo de una identidad nacionalista y a la exigencia de la autonomía como nación. Primero, culturalmente independiente (que ya lo es) y luego políticamente independiente.

Por ahora, Quebec y su centro industrial y cultural Montreal son parte de la federación canadiense y nosotras estamos muy contentas y agradecidas de vivir aquí.