La pandemia de covid-19, enfermedad causada por el nuevo coronavirus ha desencadenado medidas sanitarias mundiales sin precedentes.

Muchos países han decretado cuarentena en sus territorios, cierre de aeropuertos, comercios, empresas. Los efectos en la economía han sido de enorme alcance.

Para el ciudadano, esto se traduce no sólo en la incertidumbre, sino en la confinación en sus propios hogares.

Esto puede ser estresante para muchos, más aún para los viajeros frecuentes y nómadas.

En este artículo compartimos algunas reflexiones sobre lo positivo que ha traído al coronavirus, así como algunos tips de qué hacer mientras estamos en casa.

 

Disminución de la contaminación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El planeta se toma un respiro

La drástica limitación de la circulación de vehículos aéreos, marítimos y terrestres, así como la paralización o disminución del funcionamiento de muchas fábricas, ha llevado en pocas semanas a una limpieza global de la atmósfera.

En todo el mundo, la gente comenta lo brillante que están los cielos diurnos y nocturnos. Desde Venezuela, nos dicen cómo el cielo se ve de un azul que no es usual en esta época. Asimismo, las temperaturas son más frescas a pesar de estar entrando en el mes más caluroso.

Los reportes desde China también comentan una mayor claridad de los cielos.

En Venecia las ahora claras aguas de los canales permiten ver gran cantidad de peces. Para quienes hemos estado en Venecia esto es insólito.

Nosotras, desde que vivimos en Montreal no habíamos visto tal cantidad de estrellas en el cielo nocturno. ¡Todo un espectáculo!

 

Disminución del consumismo

 

La limitación para la adquisición de productos no esenciales nos hace pensar qué es verdaderamente importante a la hora de consumir.

Con los comercios que venden artículos no esenciales cerrados, así como la limitación en la circulación, mucha gente se está dando cuenta de que muchas cosas que solía consumir, realmente no las necesita.

Mucha gente está abrazando la filosofía minimalista y descubriendo la gran verdad en el lema “menos es más”.

 

Conciencia de mejor higiene

 

Nuestras madres siempre nos decían “Lávense las manos antes de comer”. Si les hicimos caso, se volvió un hábito.

Ahora es una medida de salud pública. La sencilla ceremonia de lavarse las manos correctamente se ha vuelto la principal defensa contra el contagio.

Igualmente, la mayor consciencia de la higiene personal en general, nos lleva a practicar acciones higiénicas olvidadas o nunca hechas a conciencia. Esto se traduce en un mayor bienestar general, una mayor salud.

Dieta más sana

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Profesionales de la salud valorados

 

El público en general ahora está tomando consciencia de la labor invaluable que realizan médicos, enfermeras, nutricionistas, psicólogos, kinesiólogos, entrenadores físicos y todos los profesionales de la salud.

A pesar de que su actividad es vital, sentimos que en muchos sitios son infravalorados. Ahora la gente acude a ellos en masa en busca de repuestas.

Muchos médicos y otros profesionales de la salud han publicado posts, videos… Hasta consultas gratis para el público general acerca de cómo lidiar con el virus y sus consecuencias.

 

Solidaridad

 

Las crisis sacan lo mejor y lo peor de la gente. En cuanto a lo mejor, ahora somos más propensos a  pensar en el otro. Estamos desarrollando una mayor consciencia social y en el hecho de que todos estamos interrelacionados, conectados.

Al ser las personas mayores más vulnerables, vemos cómo vecinos ayudan a sus vecinos mayores realizándoles las compras de víveres.

Nuestra conciencia global es ahora más fuerte también. Ya no veremos “lo que sucede en China” como algo divorciado de nuestra cotidianidad.

Nos acercamos más

 

Como el contacto físico está limitado, valoramos mucho más el contacto con otras personas.

Los latinos o criados bajo la cultura latina, somos muy proclives al contacto físico. Ahora extrañamos esa cercanía, sobre todo con los familiares y amigos que no viven con nosotros.

Tanto en los países latinos como en los que no lo son, vemos cómo la gente busca contactar con familiares o amigos con los que en muchos casos no mantenía comunicación desde hacía.

Para nosotras, el fortalecimiento de lazos familiares y de amistad, es una de las grandes lecciones de estos tiempos.

 

Auge del trabajo remoto

 

La obligación de quedarse en casa y, a la vez, de producir, ha desencadenado un auge aún mayor del trabajo remoto.

Quienes trabajaban en oficinas, ahora lo hacen desde sus casas. Y quienes ya trabajaban de manera remota, ahora viven un auge de sus actividades, a través de la organización de eventos, seminarios online.

No se quiere dejar de lado en networking, por lo que ahora se hace por “reuniones virtuales”. Por otro lado muchos han desarrollado su capacidad creativa para transmitir sus conocimientos a través de las redes sociales

Muchos aprovechan esta coyuntura para aumentar y fidelizar aún más sus audiencias.

 

Más conciencia de nuestra conexión a la Tierra

 

Al conocer lugares y culturas exóticas y muy diferentes, ya veníamos interiorizando esa íntima conexión entre el hombre y la Tierra.

Pero al ser testigos de cómo un humilde y simple virus ha puesto a la humanidad en guardia y ha paralizado la mayor parte de la economía, nos ha dado una lección de primera mano de cómo nuestro comportamiento puede incidir de manera determinante en el planeta.

Sin duda, los virus no fueron creados por el hombre. Pero en nuestra arrogancia, nos creemos por encima del orden natural. Y parece que el planeta nos ha llamado la atención acerca de nuestro lugar en el mundo.

 

Tiempo para formarte y aprender

 

Con todo el tiempo que pasarás en tu casa, ahora podrás tener tiempo libre para formarte tomando la gran cantidad de cursos y recursos gratuitos que ahora están disponibles online.

Aprende lo que siempre quisiste hacer y lo que necesitas aprender.

Ya la vieja excusa de “falta de tiempo” ha pasado a ser la última de tus excusas.

Un curso que como viajeras te recomendaríamos es el de inglés. El inglés es la “linga franca”, como alguna vez lo fue el latín.

Te sorprendería saber la cantidad de gente que sólo viaja a países de habla hispana por temer a tener que defenderse en una lengua que desconocen.

Hay recursos gratuitos y útiles como Duolingo o Babel donde puedes estudiar esta lengua (¡y muchas otras!) de manera metódica y autodidactica.

Si ya conoces inglés ¿por qué no aprender los rudimentos de la lengua del país que piensas visitar en un futuro?

¿Por qué no aprender algo de ruso, thai, polaco…? Es excelente para sumergirte en la cultura de un país.

Puedes comenzar aprendiendo las frases más útiles a la hora de viajar. Te servirán para pedir direcciones, consejos y la gente de esos países valorarán tu esfuerzo por aprender su lengua.

 

Espacio para planificar tu próximo viaje

 

Puedes ir planificando tu próximo viaje. Si viajas por tu cuenta y no con una agencia, uno de los retos es tener suficiente tiempo para hacer una investigación exhaustiva sobre tu destino.

Ahora puedes investigar y planificar con bastante calma e ir diseñando “el viaje de tus sueños”

Puedes entrar en páginas como https://www.likealocalguide.com, donde encontrarás foros con locales que te orientarán en tu siguiente visita a su país.

 

Conclusiones

 

Estos son tiempos retadores y de cambios.

Ha habido innumerables pandemias a lo largo de la historia. Lo diferente de ésta es que nunca se había visto tal esfuerzo colectivo, tal unión del mundo en un solo fin por el bien público.

Dejemos de buscar culpables o de preguntarnos por qué ha pasado esto, y empecemos a pensar en qué podemos aprender de todo ello. Todos tenemos mucho de que reflexionar y esforzarnos. La humanidad ya está en deuda con la naturaleza y que nos está pasando factura, a un alto precio.

No conoce de raza ni de ideología Nos hace pensar que todos somos iguales, no hay discriminación Por lo que a nuestro modo de ver, este virus se ha convertido en un gran maestro.

Nos ha obligado a volcarnos dentro de nosotros mismos. Buscando respuestas internamente cuando antes las buscábamos afuera.

En pocas semanas, incluso el mundo natural se ve diferente por las acciones colectivas que ha tomado la humanidad.

Estos eventos son una pausa fuerte pero necesaria para darnos una mejor perspectiva de nuestro lugar en el mundo.

De nosotros depende que estas transformaciones hayan sido para bien, tanto en nuestra relación con el planeta como con nuestro propio ser.

¿Cuéntanos que cambios positivos has visto en tu ciudad?

¿Qué nuevos hábitos has adquiridos o tienes intención de incorporarlos en tu vida diaria?

¿Has tenido algun cambio interno o de reflexión?